Estamos en un periodo
donde familias buscan espacios de calidad para sus niños y niñas; por su parte
maestros y maestras buscan las mejores alternativas para brindar esos espacios.
Pero, ¿cómo sabemos que nuestras infancias están en un espacio adecuado para ellos?
Loris Malaguzzi en su
pedagogía de Reggio Emilia hablaba de una escuela amable, y Vea Vecchi en su
libro Arte y Creatividad en Reggio Emilia
nos cuenta algunas características para pensar, construir e identificar esta
escuela.
Una escuela es amable cuando:
- Cuenta con una arquitectura en las paredes que documentan estéticamente la cultura de las personas que la habitan. Esta documentación está compuesta por fotografías significativas y textos seleccionados que narran procesos vividos en la escuela.
- Sus paisajes son luminosos, cromáticos, sonoros, poli sensoriales y táctiles, que dan un aire de armonía, tranquilidad, serenidad y muchos imaginarios que unen lo real con lo posible.
- Los materiales están alineados a las necesidades de exploración y descubrimiento del mundo de los niños, incluyendo y sumergiéndose en materiales abiertos, no comerciales objetos no estructurados que los infantes disponen en combinaciones complejas, desarrollando sus habilidades de creatividad, imaginación e innovación.
- Los adultos (padres o maestros) observan, investigan, toman notas, documentan, reflexionan, interpretan y construyen biografías narrativas de los procesos del vivir y conocer que acontecen, recorren y circulan en la escuela.
- Se aman las preguntas, se prolonga la escucha, se lentifican las soluciones, se valora la duda y la curiosidad.
- Los maestros o adultos no gritan, si no que acompañan con su mirada testimonial, silencios elocuentes y retos contingentes, desde una cercanía lejana.
- Es una red de tiempos, donde cada momento (sin jerarquía) es un instante educativo único: la entrada, el baño, la comida, la siesta, las propuestas, etc.
- Es un recinto pequeño, acogedor, que abraza en la cotidianidad a sus actores. Donde cada uno ve, visualiza, dialoga, permanece, va y viene según sus ritmos.
- Es un abrazo donde los errores y las equivocaciones se viven en legitimidad amorosa del reconocimiento de las diferencias.
- Da lugar a la complejidad como simplificadora de problemas.
Hoy pregúntate
Referencias
Vea Vecchi (2021). Arte y creatividad en Reggio Emilia.
El papel de los talleres y sus posibilidades en educación infantil. Ediciones
Morata. España

No hay comentarios: